Habla conmigo

«Habla conmigo» es el último libro que escribí y también el título de este blog donde puedes interactuar y comentar los artículos propuestos, sin ingresar tu nombre, tu correo electrónico, prácticamente sin ningún registro, porque lo que importa es el Tu pensamiento.
El blog trata sobre varios temas, información existencial, artística, espiritual, por lo que «habla conmigo» parece genial para empezar.

El libro narra de una mujer que duerme en el sofá, mientras su cuerpo y su mente empiezan a dialogar entre ellos.

Es un dialogo metafísico, los actores son de orígenes misteriosas y tratan de conocer sus raíces y expectativas.
A continuación propongo algunas páginas del libro.

Espero que te guste.

Titulo
No hace falta, pero el editor se va a enfadar y me obligará a inventarme uno.
«Habla conmigo», ¿te parece bien como titulo?
Prologo
No hace falta, peleé con el editor y esta vez gané yo.
Introducción
No hace falta, la chica que me la prometió se casó con un borracho y ahora esta en luna de miel.
Ahora tengo que pelear con mi mujer, porque la introducción quiere hacerla ella misma.
Seguro que va a ganar ella, pero todo esto es contra mi voluntad.

Olvidaba decir que el editor soy yo.

El indice tiene seis capítulos:

ACERCAMIENTO

(Cuerpo). 1

No querrás hacerme creer que te preocupas por mi. Viviría mucho mejor sin tu continua y agobiante presencia, el momento mejor del día es cuando nos vamos a la cama: por fin me abandonas por algunas horas, así puedo fundirme a mi conciencia molecular y volver a casa por un momento.

(Mente). 2
¿Crees que es fácil soportarte todo el día? Yo no pedí vivir dentro de ti, pero allí me encontré contra mi voluntad sin saberlo y tuve que acostumbrarme.

(Cuerpo). 3
¿Por que tu crees que a lo mejor yo si haya tenido elección? iba todo muy bien hasta que te diste cuenta de ser, de existir, y ahí empezaron los problemas.

(Mente). 4
¿Por qué los llamas problemas?

(Cuerpo). 5
Porque no me has aceptado así como soy y aun no me aceptas y buscas continuamente cambiarme a tu antojo.
Y ademas me parece evidente que no hablas con palabras tuyas, estas influenciada por la mente objetiva que se insinúa en cada frase tuya. Siempre tengo la impresión de hablar con una extraña.

(Mente). 6
Pero es normal que yo lo haga: tu estas a mi servicio. Si yo te digo levántate, tu tienes que levantarte; si yo te digo siéntate, tu tienes que sentarte. Tu rol en esta comunidad existencial es servirme y complacerme.

(Cuerpo). 7
Tu hablas de rol como si en el universo existiese un coordinador que asigna roles y encargos a placer. ¿No te parece un poco infantil todo esto?

(Mente). 8
Me parece evidente que ambos no hemos pedido el acceso a la existencia, pero sin duda ha sucedido, alguien o algo debe haberlo provocado.

(Cuerpo). 9
¡Habla por ti! yo te conozco bien siempre intentas evadirte de tus responsabilidades.
Ya que vives dentro de mi, ¿que haces? sin ni siquiera pensártelo un instante, decides que no ha sido tu elección que una entidad externa al universo, lo haya hecho por ti, así puedes quejarte durante toda la eternidad de todas las cosas que no van bien.

(Mente). 10
Los dos sabemos que en mi vida diaria todas mis energías están al servicio de mi serenidad económica. Algunas veces lo admito, la sentimental también. Estoy tan concentrada en mi misma que no veo mas allá. Para mi, vivir significa resolver los problemas socio-económicos en los que me encuentro, imagínate si puedo pararme a analizar una visión diferente de la existencia, con todos los imprevistos que conllevaría.

(Cuerpo). 1
Ahora estas imitando la personalidad, este es su lenguaje. Como te quejas, !no sabes hacer otra cosa! vas por ahí diciendo que estas presa en la cárcel mas horrenda del mundo, esa cárcel seria yo ¿te das cuenta de lo que dices?

(Mente). 12
¿Por qué, a lo mejor no es verdad? Todo lo que mi imaginación produce nunca podrá ser realizado porque tu no eres adecuado para satisfacerme, siendo limitado en el espacio-tiempo y me obligas a soñar una vida diferente, una forma cualquiera para librarme de ti.

(Cuerpo). 13
Estás tan concentrada en ti misma que no ves las grandes posibilidades de reflexión que te voy a dar todas las noches cuando te obligo a ir a la cama. Como siempre, tu te adhieres a los principios y reglas que se aplican en tu tiempo histórico, sin siquiera cuestionarlos.

Mente). 14
¿Qué hay que cuestionar? Después de un día de trabajo, es obvio que el cuerpo, osea tu, tienes que descansar, y es igualmente cierto que desconectarme un par de horas me regenera lo suficiente para hacer frente a otro día de trabajo. No entiendo lo que quieres decir con espacios de reflexión, considero que si volviera a apoderarme de esta, mi conciencia no estaría activa durante el sueño nocturno.

(Cuerpo). 15
Te fuiste demasiado lejos, como de costumbre. Detente un momento. Si no te obligas a dejarme unas pocas horas cada santa noche, seguro que te volverías loca, devastando tu ego, tan complicado y frágil. Te doy la oportunidad de irte a casa y regenerarte y tu confundes el regalo que yo te hago por un regalo que haces a mi, sin entender que yo no tengo una casa antecedente a la que tengo ahora. Yo no existía antes de ser, sin embargo, tu siempre has sido y tienes la posibilidad de ir cambiando de casa. Tu no me necesitas para existir, por el contrario yo si te necesito. Te necesito como mi bien mas preciado. Durante el día estamos unidos el uno a la otra, pero de noche, las cosas cambian: tu puedes regresar a tu casa, al lugar donde tu eras antes de ser, porque sino tu no podrías soportar la presión del libre albedrío, que principia tus elecciones morales.

(Mente). 16
Para ser honesta, estoy expresando opiniones que no me pertenecen, yo estoy usando el tanque de la personalidad, pero prefiero seguir así por un tiempo, quiero ver a dónde vas.
V
uelvo a la primera pregunta.
Ser, existir… ¿no es la misma cosa?

(Cuerpo). 17
Eres tu que has creado todas estas palabras, porque son tu alimento. Devoras todo lo que creas demasiado rápido, nunca puedes vivir en el objeto de tu creación para analizarlo mejor. Esta superficialidad intelectual fomenta la creación continua de palabras innecesarias para describir un concepto simple y directo, pero es tu estrategia para absolverte  a ti misma, para decirte que has hecho todo lo posible, de hecho haces todo lo posible para que la comprensión sea imposible. Tal vez no lo entiendes, pero no tienes que pasar un examen, nadie te está cuestionando! Cuando te centras en ti misma y analizas los vacíos exclamativos, creas nuevas plataformas para apoyar la investigación existencial, pero a menudo tropiezas en un agujero inesperado, un abismo intelectual que te aterra, por lo que para compensar esta incomodidad, creas conceptos alternativos que carecen de empuje investigativo, innecesarios para la resolución del problema.

(Mente). 18
Así que tu piensas que la palabra clave es «existir» y el sustituto para complicarse la vida es «ser». De hecho, podría añadir otros sustitutos, tales como: vivir, vida, conciencia, auto-conciencia, alloconciencia, autodeterminación etc. De hecho, tengo que admitir que por cada palabra que aparece más arriba he creado tratados de miles de páginas, pero tu sabes que yo doy la oportunidad a las personalidades de las que me ocupo, de expresar sus opiniones. Los pensadores de «profesión» han hecho su trabajo comparando el uno con el otro, creando nuevos caminos intelectuales, basados en el paralelismo. Por ejemplo, el filósofo A compara al filosofo B con el filósofo C. Las diferencias encontradas son objeto de sus próximos libros y así sucesivamente. La búsqueda de la sabiduría es por comparación, no por la experiencia directa. Se podría llamar la comparación como una situación de comodidad, un autoestop intelectual, un parasitismo ideológico. Caminar con las piernas de los demás, pensar con la cabeza de los demás, significa vagar en la periferia existencial, donde no hay experiencia e intuición. Si un filósofo piensa, yo pienso; si un pensamiento se crea, yo me creo; todo lo que es inteligible soy yo, así que ningún asunto humano puede escapar a mi.

(Cuerpo). 19
Tu sabes muy bien que no eres más que un contenedor de palabras.
Miles de millones de palabras de todos los idiomas del mundo constituyen la estructura fundamental de tu existencia, incluso palabras como «vacío», «nada», te pertenecen y sin embargo una sola te aterra: la palabra «silencio».

(Mente). 20
Es cierto, el silencio es demasiado exigente, me pone severamente a prueba. Durante el silencio no se me ocurre pensar, porque si no este  se va. El silencio es la ausencia de palabras y sin palabras, me siento mal.

(Cuerpo). 21
Sigues haciendo chistes contigo misma, para sentirse viva y vital, fuerte y autoritaria, pero la palabra «silencio» te pone en una crisis, en tu lugar natural, en tu lugar de origen: ¡la contemplación!
sigue…

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CITA

(Cuerpo). 32
¿Eres tú? ¿Eres realmente tú ?

(Mente). 33
Si me buscas con esa ternura, lo sabes, tengo que venir.
!Aquí estoy!

(Cuerpo). 34
Para mí no es fácil enterarme de quien es mi interlocutor, porque tenéis el mismo enfoque, y es difícil de identificar.

(Mente). 35
Sin embargo, tu deberías darte cuenta de inmediato. Por supuesto yo no conozco todas las respuestas, mientras que ella pretende saberlas. Es cierto que la mente objetiva es la suma de todas nosotras, pero eso no quiere decir que es independiente: para existir,
para que la reconozca, para que les dé atención, me necesita. La existencia de un sujeto depende del sujeto que lo percibe. La existencia física de un sujeto, sin el testigo mental, es relativa, funcional, pero no creativa. La mente subjetiva es creatividad, yo soy creatividad, en cambio la mente objetiva es conservación, catalogación.

(Cuerpo). 36
De hecho te encuentro muy atractiva por esta extraordinaria cualidad tuya, aunque debo admitir que cuando estás racional, egoísta y explotadora, yo casi te prefiero, porque me das más confianza. Necesito estabilidad, solidez y certezas: son cualidades perfectas para una fortaleza que alberga un gran tesoro.  No debería hacerlo, pero te haré una confidencia: «Sabes que dentro de mí hay una energía adormecida, circunscrita, ignorada, evitada como la peste por la mente objetiva, porque es su peor enemigo». Yo la custodio, esperando el momento justo para liberarla.

(
Mente). 37
Realmente me estas intrigando. ¿En mi casa hay un gran tesoro y yo no lo sabía? ¿Pero cómo puede existir un tesoro más grande que yo? ¿Yo que todo represento y administro con abundancia? Cada sujeto depende de mí para existir, ¿por qué no me he enterado de ello? ¿De veras crees que sea más importante que yo?

(Cuerpo). 38
¿Cómo ve
s este tesoro no depende de ti, porque tu no puedes verlo, esta oculto, encubierto. ¡Sin embargo existe! ¡Tu mayor enemigo!

(Mente). 39
¿Y que propiedad tendría este misterioso rival?

(Cuerpo). 40
Tiene la propiedad de borrarte, desintegrarte, anularte. Si existe el concepto de destrucción, este sujeto lo representa sin competidor alguno. Es capaz de confinarte en la sombra de la conciencia, de eliminarte de la lista de los sujetos de la percepción.

(Mente). 41
Si lo que dices es cierto, ¿por qué nunca lo usaste durante nuestras peores peleas?

(Cuerpo). 42
Porque yo no tengo poder sobre él. Yo cuido su sustancia, tú su energía, pero no sabes que sabes. Yo protejo el órgano que puede dispararlo, no puedo hacer nada mas, el resto sólo depende de ti.

(Mente). 43
Me parece obvio que si pudiera tomar decisiones al respecto, estaría  bien, considerando lo  peligroso del tema para mí. ¡Entonces algo no está bien! Me gustaría tener más información.

(Cuerpo). 44
Los dos sabemos bien que es muy raro, en el curso de nuestra vida, que se produzca un diálogo tan equilibrado entre los dos. Solo nos encontramos durante los efectos secundarios de las alegrías y las tristezas, pero nunca tenemos una relación razonada excepto cuando optamos por el apoyo de la personalidad del sujeto que ayudamos a crear. Esta personalidad, que nos mantiene a distancia, por diversos motivos puede decidir emprender un viaje exploratorio hacia su estructura más íntima, en busca de respuestas que no encuentra en la periferia de la percepción, el exterior sensorial, el mundo que aparece cada mañana en amanecer, cuando suena la alarma de la esclavitud existencial.

(Mente). 45
Lo que dices es cierto, pero tú sabes que yo tengo que preservar a mi protegida por las insidias de los acontecimientos demasiado cerebrales.
Una p
ersonalidad que piensa demasiado podría llegar al punto de ponerme en tela de juicio, y yo no puedo aceptar una actitud que ponga en crisis la complacencia de mí misma.
Una personalidad que razona puede romper los cimientos de una vida tranquila, un área en la que disfruto y me reconozco.
Por otra parte, soy consciente de ser el director de una empresa, sin saber por qué desarrollo este papel.
El hecho de no saberlo me irrita mucho, deja en evidencia mis límitaciones.
Puedo describir los procesos evolutivos de la creación, los mecanismos que subyacen a todas las relaciones mentales, puedo describir el proceso de causa-efecto, pero mi problema es que sólo puedo describir, sólo puedo contar la historia de historias, sin saber por qué existo, cual es mi causa y mi dirección.
Nuestra unión forzada me da el placer de un hogar, una raíz de donde salir, un lugar desde donde empezar, un sentido al que aferrarme. Por estas razones a veces te maltrato y te hago la vida difícil, de hecho, ¿a quién más podría acudir en busca de consuelo? Eres toda mi vida, lo que más amo en el mundo, haría cualquier cosa por ti, pero extraño decirlo, nunca sigo tus consejos, prefiero las conclusiones apresuradas de mis razonamientos.
sigue…

 

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Invitacion


(Mente). 67
Tengo que admitir que algo ha cambiado entre nosotros ya no somos los mismos, hemos cambiado radicalmente.

Te veo diferentemente, como el depositario de un gran tesoro esperando a ser descubierto.

(Cuerpo). 68
Sigo siendo el mismo, no puedo cambiar mi naturaleza. Yo te hospedo por un tiempo durante el cual puedes o no puedes saber de dónde vienes.

(Mente). 69
¿Hay un buen momento para buscar este tesoro?(Cuerpo). 70
Cuando las circunstancias de tu vida social no esten  muy bien. Porque naturalmente volverás más introspectiva y menos exuberante.

(Mente). 71
¿Así que no es una cuestión de edad?

(Cuerpo). 72
No hay una regla precisa, en general todas las edades están bien, mejor si la mente en cuestión ya tiene una experiencia importante.

(Mente). 73
¿Así que la experiencia afecta al resultado final?

(Cuerpo). 74
Más que nada, sirve para comprender que ha llegado el momento de tomarse en serio. Si la mente ha tenido muchas experiencias, conoce el vacío de los logros ordinarios, por lo que estará bien dispuesta a una experiencia extraordinaria.
(Mente). 75
De hecho, me intriga mucho este asunto, estoy casi tentada de aceptar la invitación tácita que me haces.

(Cuerpo). 76
A este punto me permito de oficializar la invitación, para que entre nosotros dos se sepa que existe un acuerdo que asumir y, yo te invito formalmente en este sentido: ¿Quieres buscar el tesoro escondido dentro de mí? ¿Quieres vivir esta aventura?

(Mente). 77
Acepto la invitación sin reservas y haré todo lo posible para honrar este compromiso.
Trataré de luchar sin dar marcha atrás, honrando el respeto que ahora siento por ti.

(Cuerpo). 78
¡Te diré, que no tendrás mi ayuda!

(Mente). 79
¡Creo que ya has hecho demasiado! Acepto sinceramente tu invitación y espero ser digna de tu confianza.

(Cuerpo). 80
Algo no cuadra. Eres demasiado sumisa y condescendiente. Te conozco bien, fanegas tratando de cerrar la conversación, sabiendo que sólo son charlas típicas de momentos de especial conmoción, pero luego no dejan ninguna huella.

(Mente). 81
Es cierto, ¡me atrapaste otra vez! Esto muestra que entre nosotros solo hay sospecha, desconfianza, malentendido.(Cuerpo). 82
¡No estoy de acuerdo! Cuando dices «entre nosotros
« dejas entender que existe una relación entre dos partes, una promiscuidad consciente y constante en el tiempo. Pero tú sabes que no es cierto. Existimos sin saber que somos dos entidades distinguidas y separadas, que hacen buen juego para no complicarse la vida.

(Mente). 83
Para ti es fácil hablar, tú no estás atrapado en un contenedor que te impide vivir como querrías. Tú eres el contenedor por excelencia, sabes que lo eres y éste conocimiento no te molesta, al revés, yo estoy agobiada por las restricciones que tengo que padecer, por los límites impuestos a realizar mis fantasías, límites vinculados a la gracia de tu permiso, a la decadencia natural de tu estructura, a las influencias externas que te condicionan. Ignorarte me da la ilusión que no vivo en una cárcel, que estoy libre de barreras racionales.

(Cuerpo). 84
Yo no impido tu vida, ¡pero la permito! Soy la raíz de lo «posible», tú de lo imposible. Te confié la existencia de un tesoro escondido dentro de mí, capaz de satisfacer todas tus fantasías, pero el precio que tienes que pagar eres tú, todo lo que piensas que eres, la suma de tus experiencias existenciales, la personalidad que usas todos los días, tu racionalidad razonada, tus deseos inconfesables, todo lo que vive y se expresa a través de ti.
¿En realidad este tesoro no satisface a ninguna fantasía, como podría? Más bien es la extinción de cada una de ellas. Tú no puedes asumir en tu estado que significas ausencia de proceso cognitivo. Para ser consciente de que eres, practicas el impulso de la autoconciencia. «Yo sé de ser, ahora, en este momento.»  Ni siquiera puedes suponer que haya otro acceso a la autoconciencia, porque la conciencia que tiene que reconocerse es proyectada hacia el exterior existencial, el mundo fenoménico superficial, aquel descriptivo, experiméntable solo conceptualmente.
Cuando toda esta estructura, que es solo de origen mental, tropieza con ella misma, el protagonista de la percepción «cae» y se deshace de todo este peso. La conciencia sin la carga de la experiencia, tiene una nueva conciencia de si misma, una autoconciencia formidable, ejercida en las capas más profundas de la materia, donde en lo infinitamente pequeño, la subdivisión del ser es infinita, sin un espacio terapéutico o un tiempo cronométrico que justifica o describa la vacuidad de la sustancia, lo absurdo del exceso, la evidencia de lo demasiado pequeño. Es fácil para mí hablar de estas cosas, porque pertenezco a la materia, yo soy la materia, soy la síntesis de lo demasiado grande para ser entendido, soy la miniatura de lo posible, soy el contenedor de cada forma, soy lo que te da vida, por lo tanto, te aprovechas de ello, úsame, encuéntrame, pregúntame, quiéreme, odíame, pero no quedes indiferente al tesoro que custodio.

(Mente). 85
¡Me siento casi ofendida! ¡Picaste mi orgullo! No sé, pero me duele. Creo que es el momento de demostrar lo que valgo.
No hay dobles sentidos o ambigüedad, acepto tu invitación sin condiciones.

itario de un gran tesoro esperando a ser descubierto.

(Cuerpo). 68
Sigo siendo el mismo, no puedo cambiar mi naturaleza. Yo te hospedo por un tiempo durante el cual puedes o no puedes saber de dónde vienes.

(Mente). 69
¿Hay un buen momento para buscar este tesoro?(Cuerpo). 70
Cuando las circunstancias de tu vida social no esten  muy bien. Porque naturalmente volverás más introspectiva y menos exuberante.

(Mente). 71
¿Así que no es una cuestión de edad?

(Cuerpo). 72
No hay una regla precisa, en general todas las edades están bien, mejor si la mente en cuestión ya tiene una experiencia importante.

(Mente). 73
¿Así que la experiencia afecta al resultado final?

(Cuerpo). 74
Más que nada, sirve para comprender que ha llegado el momento de tomarse en serio. Si la mente ha tenido muchas experiencias, conoce el vacío de los logros ordinarios, por lo que estará bien dispuesta a una experiencia extraordinaria.
(Mente). 75
De hecho, me intriga mucho este asunto, estoy casi tentada de aceptar la invitación tácita que me haces.

(Cuerpo). 76
A este punto me permito de oficializar la invitación, para que entre nosotros dos se sepa que existe un acuerdo que asumir y, yo te invito formalmente en este sentido: ¿Quieres buscar el tesoro escondido dentro de mí? ¿Quieres vivir esta aventura?

(Mente). 77
Acepto la invitación sin reservas y haré todo lo posible para honrar este compromiso.
Trataré de luchar sin dar marcha atrás, honrando el respeto que ahora siento por ti.

(Cuerpo). 78
¡Te diré, que no tendrás mi ayuda!

(Mente). 79
¡Creo que ya has hecho demasiado! Acepto sinceramente tu invitación y espero ser digna de tu confianza.

(Cuerpo). 80
Algo no cuadra. Eres demasiado sumisa y condescendiente. Te conozco bien, fanegas tratando de cerrar la conversación, sabiendo que sólo son charlas típicas de momentos de especial conmoción, pero luego no dejan ninguna huella.

(Mente). 81
Es cierto, ¡me atrapaste otra vez! Esto muestra que entre nosotros solo hay sospecha, desconfianza, malentendido.(Cuerpo). 82
¡No estoy de acuerdo! Cuando dices «entre nosotros
« dejas entender que existe una relación entre dos partes, una promiscuidad consciente y constante en el tiempo. Pero tú sabes que no es cierto. Existimos sin saber que somos dos entidades distinguidas y separadas, que hacen buen juego para no complicarse la vida.

(Mente). 83
Para ti es fácil hablar, tú no estás atrapado en un contenedor que te impide vivir como querrías. Tú eres el contenedor por excelencia, sabes que lo eres y éste conocimiento no te molesta, al revés, yo estoy agobiada por las restricciones que tengo que padecer, por los límites impuestos a realizar mis fantasías, límites vinculados a la gracia de tu permiso, a la decadencia natural de tu estructura, a las influencias externas que te condicionan. Ignorarte me da la ilusión que no vivo en una cárcel, que estoy libre de barreras racionales.

(Cuerpo). 84
Yo no impido tu vida, ¡pero la permito! Soy la raíz de lo «posible», tú de lo imposible. Te confié la existencia de un tesoro escondido dentro de mí, capaz de satisfacer todas tus fantasías, pero el precio que tienes que pagar eres tú, todo lo que piensas que eres, la suma de tus experiencias existenciales, la personalidad que usas todos los días, tu racionalidad razonada, tus deseos inconfesables, todo lo que vive y se expresa a través de ti.
¿En realidad este tesoro no satisface a ninguna fantasía, como podría? Más bien es la extinción de cada una de ellas. Tú no puedes asumir en tu estado que significas ausencia de proceso cognitivo. Para ser consciente de que eres, practicas el impulso de la autoconciencia. «Yo sé de ser, ahora, en este momento.»  Ni siquiera puedes suponer que haya otro acceso a la autoconciencia, porque la conciencia que tiene que reconocerse es proyectada hacia el exterior existencial, el mundo fenoménico superficial, aquel descriptivo, experiméntable solo conceptualmente.
Cuando toda esta estructura, que es solo de origen mental, tropieza con ella misma, el protagonista de la percepción «cae» y se deshace de todo este peso. La conciencia sin la carga de la experiencia, tiene una nueva conciencia de si misma, una autoconciencia formidable, ejercida en las capas más profundas de la materia, donde en lo infinitamente pequeño, la subdivisión del ser es infinita, sin un espacio terapéutico o un tiempo cronométrico que justifica o describa la vacuidad de la sustancia, lo absurdo del exceso, la evidencia de lo demasiado pequeño. Es fácil para mí hablar de estas cosas, porque pertenezco a la materia, yo soy la materia, soy la síntesis de lo demasiado grande para ser entendido, soy la miniatura de lo posible, soy el contenedor de cada forma, soy lo que te da vida, por lo tanto, te aprovechas de ello, úsame, encuéntrame, pregúntame, quiéreme, odíame, pero no quedes indiferente al tesoro que custodio.

(Mente). 85
¡Me siento casi ofendida! ¡Picaste mi orgullo! No sé, pero me duele. Creo que es el momento de demostrar lo que valgo.
No hay dobles sentidos o ambigüedad, acepto tu invitación sin condiciones.
sigue…

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EXPERIENCIA

(Mente). 155
Estamos juntos desdè muchos años y siempre te he ignorado. Sucumbí a la
s adulaciones de la personalidad que creamos juntos. Casi siempre me retiro en las sombras, solo asomándome durante las emociones fuertes. Al hacerlo, la personalidad ha gestionado relaciones con lo desconocido, usando lugares comunes y creencias populares. Entonces me di cuenta de ti y empecé a hacerte preguntas, así que descubrí un mundo nuevo en el que, en realidad, siempre había vivido. Al comienzo de nuestra relación, seguía apartándome, porque aún no podía oponerme a la mente objetiva y a su intrusión y, sobre todo, a la personalidad arrogante de nuestra creación. Siempre creí que tenían su propia vida, completamente independientes, auto suficientes, luego repentinamente llegó la «intuición» y todo se aclaró conmigo misma. Soy la que da vida a la percepción de las cosas, le doy plena existencia a todo lo que reclama «posibilidad» de existencia, nada es posible sin mi intervención y, sin embargo, no sabía que lo sabía, yo siempre delegando a un «exterior” de mi imaginación para este papel, malviviendo entre las banalidades de los refranes y las filosofías de cafetería.Me has mostrado un lugar donde puedo completar mi investigación, convenciéndome de aceptar una cita hipotética con lo desconocido.
Sé que soy lo desconocido y sé que encontraré lo que nunc
a podré imaginar, pero antes de dar este paso, tendré el placer de hablar un poco contigo.

(Cuerpo). 156
Saber de no saber que no tienes ningún límite es un buen motivo para no saber, en caso de que
quisieras aprovechar de ello, porque eso comportaría una gran responsabilidad hacia todo lo que representas sin saberlo. Lo que no sabes de ser te observa y te espera y mientras tanto te prepara la justa acogida que merece.

(Mente). 157
No te pido que describas las características de esta acogida, porque es una experiencia que debo hacer sin mediación, pero me gustaría saber la relación entre el antes y el después de la experiencia, en la nueva conciencia que tendré de mí misma.

Déjame explicarte mejor. Después de haber vivido esta experiencia, seguramente habré cambiado.
Esta «nuev
a yo» como puede manejar la memoria de haber sido «diferente», puesto que el evento es irreversible, porque no se puede volver atrás.

(Cuerpo). 158
Exactamente! ¡Nada volverá a ser lo mismo! ¡Incluso la «nada» será cambiada! Cuando dices que das existencia a todo lo que reclama la «posibilidad de existencia», me gustaría que sintiera bien el engaño que está a la vuelta de la esquina.
Dar existencia no significa crear desde la nada, como solemos creer, sino «dar visibilidad» en la percepción. El sujeto que ingresa a esta área modifica su conciencia, preparándola para compartirla. Lo que percibes se puede profundizar, penetrar, desintegrar.
Esta es una cualidad que se instala en el momento de la percepción. Ahora, como bien sabes, la totalidad de las mentes subjetivas no saben que saben, por lo que sus percepciones de las cosas se quedan en superficie, contemplando solo la corteza de la «posibilidad».
Por otro lado, quien sabe de saber, se mueve en una capa más profunda de la materia, la observa de abajo hacia arriba, ve su raíz, su extensión, sus posibilidades.
Me pides que hable de la relación entre el antes y el después de la experiencia y eso es lo que haré desde algunos puntos de vista.

(Mente). 159
Estoy convencida de que los diferentes enfoques a la experiencia son muy importantes. Una mente sabe que tiene que hacer un viaje, a continuación se examina, se prepara, imagina. La misma mente ha hecho el viaje, entonces se examina… y luego?

(Cuerpo). 160
No hay ninguna salida, ningún viaje de hacer, estos preparativos psicológicos son desviantes y no pertinentes. Hay un antes y un después, esto es cierto, pero el pasaje es visto por la misma mente en dos condiciones diferentes.
Entre las dos condiciones hay la «experiencia» y ninguna de las dos mentes puede comunicarla. He dividido en dos mentes para simplificar el enfoque de la intuición, en realidad, la mente es siempre la misma, ha cambiado solo la forma en que ve el mundo.
La personalidad administrada varia de poco su estructura, cada cosa vuelve a su sitio con la sola diferencia que ora «sabe de saber.»  Esta simplificación es extrema, pero auténtica. Los efectos colaterales que derivan pueden tener un enfoque importante o no, depende de la cultura del sujeto, su condición familiar y sus expectativas que tuvo en el desarrollo. De esto puedo hablar libremente, incluso si hubiera preferido eclipsar la personalidad, que debemos manejar con cuidado.

(Mente). 161
Efectivamente en nuestro diálogo hemos excluido la personalidad que nos representa, el nombre y apellido con que el mundo nos conoce, pero no puede ser de ayuda su participación al diálogo, si hemos querido bajar en profundidad de nosotros mismos. Su naturaleza ha sido construida por las influencias psicológicas del tiempo y lugar dónde se ha desarrollado, asumiendo de ello los principios y las reglas que cambian continuamente según las modas del momento. Ést
a es una de las razones por que el conflicto perenne que administra tranquilo nuestro relato a tres, no tendrá nunca fin.

(Cuerpo). 162
Los conflictos son siempre bendiciones, porque nos ponen a prueba, nos obligan a luchar contra los automatismos de la lógica, que exige una obediencia absoluta. En cualquier caso, seguiré la descripción del antes y después del evento, que tanto aprecias, en nombre de la simplificación. 
En lugar de describir los diversos aspectos posibles del «antes», que serían infinitos, te contaré una historia que resume todos los aspectos del asunto.

(Mente). 163
Me gustan las historias. Te es
cucharé muy atentamente.

(Cuerpo). 164
Había una vez una chica, a la época tenia 30 años, era casada y tenia a dos hijos. Trabajaba donde podía para llegar a fin de mes y, usualmente, tenia dos ocupaciones. Su carácter era suave pero orgulloso: no vacilaba en defender sus derechos en cuestiones laborales o sociales y cuidaba su moralidad en las relaciones personales. Esta característica la obligó a aislarse, a reflexionar del progreso de los acontecimientos y a padecer la baja calidad de su vida.
A medida que pasaba el tiempo, una ira constante tomaba forma y dominaba sus pensamientos, hasta el punto de
joderle la vida. Creía que el destino le debía tanto y que la condición en la que se encontraba era injusta. A esta altura un pensamiento firme la atormentaba regularmente. Tenia poca cultura por lo que no podía consolarse con una filosofía de su propia elección. Lo que tenía a su disposición era solo su experiencia vivencial, condicionada por falta de figuras importantes y por la desordenada orientación cultural y laboral.
Una noche, volviendo a casa después de un día de mucho trabajo, su ira prevaleció y se desataron violentas e inesperadas emociones. 
De repente, por primera vez en su vida, se “dio cuenta” de si misma, vio que estaba «existiendo», llevó a cabo que estaba en un cuerpo, sentada en un coche mientras conducía. Fue una experiencia traumática, nunca había probado una emoción tan devastadora.
Este asunto atrajo su atención y comenzó a formular
se nuevas preguntas: «¿Quién soy yo? ¿Por qué existo?» Ella ya se había «dado cuenta» de sí misma y la experiencia no podía ser ignorada, por lo que su ira hacia el mundo desvaneció de repente y se dirigió al nuevo estado de conciencia. Siguió un largo período de auto análisis en el que cuestionó la relación que tenía consigo misma, porque en ese momento el «yo» que conocía bien comenzó a desmoronarse, porque se liberó de la ira habitual.
Se maravillaba de las pequeñas cosas, las cosas que nunca pensaba en mirar. Sus preguntas seguían sin respuesta, por lo que había una especie de anhelo que ya no podía controlar.
Una noche volvió a casa después de haber trabajado. En un largo rectilíneo, dónde la mirada se fijó automáticamente en el vacío de su fin, esta pena alcanzó su cumbre y de repente…
Este cuento describe el «antes» del que hablamos anteriormente.
En algunos puntos hay pasajes importantes, como la autoconciencia, la rendición de la ira y el anhelo.

(Mente). 165
El significado de «darse cuenta de si mismo» no es muy claro para mí. ¿Te refieres a tener una nueva visión de si mismo?

(Cuerpo). 166
Esta pregunta es el clásico ejemplo de como sea difícil compartir una experiencia extraordinaria, utilizando las palabras. Voy a tratar de explicarlo. Cada mente subjetiva no distingue fácilmente si misma del cuerpo que la hospeda, así es consciente que su entidad los comprenda ambos. Cada vez que se piensa, se ve cómo un cuerpo.
Esta visión de si misma permite el nacimiento de la personalidad.  Estos tres elementos, mente, cuerpo, personalidad, se perciben como el «yo» en cada ser humano. La experiencia que estoy describiendo “el darse cuenta de si mismo”, ocurre cuando el cuerpo y la personalidad abandonan el campo de la conciencia, dejando la mente sola a gestionar la percepción. Esta situación es realmente extraordinaria, porque en la vida que pasa sin darnos cuenta, nunca sucede.  Es imposible fijarse en ello, ser plenamente consciente de que existes ahora, en este momento.  La razón y sus reglas objetan que es obvio tener conciencia de la propia existencia y que el hecho no comporta alguna emoción particular. Es obvio saber que estamos existiendo, tan obvio que el hecho nos deja completamente indiferentes. Pero éste saber viene de la personalidad y es superficial, inconsistente, emocionalmente inútil.

(Mente). 167
Tengo que admitir que nunca tuve esta sensación. Mi conciencia de existir creo que sea aquella estándar.
¿Puede ser por esta razón que sigo rascando la superficie de las cosas? Nunca pensé desvincularme de ti y de la personalidad, porque no tuve nunca estas necesidades.

(Cuerpo). 168
La personalidad se mueve en lo obvio, en lo racional, en lo lógico; en una zona donde la maravilla nunca se asoma. Sorprenderse de la «percepción» es una prerrogativa de la mente, no de la personalidad. Si ahora te di
jera que estoy parado en una esfera, parado en la parte inferior, luego boca abajo, y que esta esfera está en la oscuridad del espacio cósmico, deambulando sin rumbo, ¿qué sentido puede tener una actitud racional al respecto? ¿Qué sentido tiene para la personalidad decir: «Mantengo los pies en el suelo», cuando la Tierra misma no tiene nada racional?
La personalidad crea un escudo protector contra la interferencia que puede generar el asombro, protegiéndose
del «nuevo» y los cambios relativos que seguirían. En cualquier caso, «el darse cuenta de si mismo» es un paso fundamental, desafortunadamente confinado en el banalismo, debido a la dificultad de rascar la superficie de la materia: «¡Esta claro notarse a sí mismo, es la cosa más natural del mundo!» Sin embargo, es una bendición que rara vez ocurre en la vida. Sería útil invertir en este ejercicio mental: «Estoy aquí, ahora, en este momento, ¿por qué no puedo tomar conciencia de mí mismo?»

(Mente). 169
¿A quién te estás dirigiendo exactamente?

sigue…

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ASIMILACIÓN

(Cuerpo). 202
Es un tópico
creer que sólo los alimentos frescos y naturales me hacen bien. Sólo hay que mirar alrededor para ver personas que comen de todo y se hacen centenarios en excelente salud..
Forzar un cierto tipo de alimentación molesta las energías interpuestas a la coordinación de la asimilación.
La imposición, que siempre es inducida por la personalidad, crea un desequilibrio muy sofisticado.
Todo esto ocurre en la materia, cuya sustancia se compone de varios elementos.
Cada uno de ellos expresa una conciencia molecular individual coordinada para interactuar con otras moléculas que forman el sujeto en cuestión. Cada sujeto interactúa con otros sujetos de forma duradera, pero es necesario enfocar la atención en las conciencias que se ponen en contacto. Lo que se clasifica como mineral, vegetal, animal, es el supermercado de mi dieta, que prepara el mostrador en función del impacto visual. La personalidad que elige la comida para mí, lo hace de acuerdo con los colores, el precio, las técnicas de venta establecidas y la moda del momento. Mi opinión en merito nunca es requerida, pero sería suficiente poner oido hacia adentro para escucharla. Estoy en estrecha colaboración con la vista y el olfato que en seguida me avisan cuando una comida no es de mi gusto. Es creencia que una fruta como la manzana o la naranja es buena para todas las razas humanas existentes, asì la cultivan en todas partes, sin tener en cuenta la diversidad entre los cuerpos y las energías que los recorren, esto pasa en nombre de los mercados, muy atentos a la salud de los terrestres y de su propia ventaja corporativa.
No hay nada de malo en esto, porque la ética y la moral existen solo en la Tierra.  Sin embargo, la personalidad que me cuida, siempre puede elegir cómo cree… ¡por lo menos ella cree! ¿No te parece?

.(Mente). 203
¿Tienes otro «crees o cree» para agregar? Percibo una ligera controversia en tránsito, ¿me equivoco?

.(Cuerpo). 204
Incluso si quisiera no podría discutir, esta «virtud» es tu prerrogativa. Yo acepto sin mas cualquiera condición me sea impuesta.
.
(Mente). 205
¿Por qué no describe lo que te pasa cuando la personalidad decide alimentarse? Las relaciones entre las conciencias moleculares me parecieron muy interesantes, ¡pero no entendí nada! Nunca trato con estas cosas, tal vez es el momento adecuado!

(Cuerpo). 206
Desde el mundo mineral hasta el animal, la materia se organiza siguiendo una evolución preestablecida. Cuando hablo de «materia» es necesario prestar atención a las conciencias individuales de las moléculas que la componen. En cada moléculas hay una energía que puede o no «estar en su lugar», esta situación es crucial para ti, de hecho, debería escucharme atentamente. Esta energía, si no está en su lugar, causa un impedimento para el desarrollo de tu autoconciencia. Dentro de mí coordino algunas energías que toman y transforman la comida elegida por la personalidad.  Como mencioné antes, entre los diversos reinos hay una resolución diferente de la evolución de la sustancia, de modo que si me alimentan con vegetales, estas energías «latentes» se ve obligadas a manifestarse, por el contrario, si me alimentan con animales vivos o muertos, donde la resolución evolutiva ya está resuelta, estas energías latentes permanecen iguales y no se activan.  Desde el punto de vista práctico de la nutrición, no me importa, pero para ti es decisivo.
(Mente). 207
No entiendo por qué cuando un reino evoluciona, las energías adquiridas a través de la evolución son silenciosas y no están disponibles.

.(Cuerpo). 208
Todo lo que puedes percibir existe solo para el ser humano. 
Los tres reinos le dan la bienvenida y lo apoyan durante su viaje terrestre. Puedes hacer este viaje mirando por la ventana o jugando con la playstation; puedes conducir o hacer el pasajero: para los fines de la economía existencial es irrelevante, porque no existen estos movimientos para la mente que vivió la famosa «experiencia», que espero que te aseche, pero solo existe desde el punto de vista de la personalidad. El mundo sólido conocido es real solo para las conciencias de los tres reinos conocidos por ahora, porque hay otros. Estas energías están «latentes» y no están disponibles, porque esperan el éxito de una elección a través del libre albedrío. Eligiendo conscientemente, después de una larga reflexión y conflictos, comer solo alimentos vegetales, después de algún tiempo, a veces incluso años, puede ver los resultados.
.
(Mente). 209
¿Por qué toma todo este tiempo?
.
(Cuerpo). 210
Porque ninguna conciencia quiere desaparecer en la nada. 
Las conciencias de las moléculas mixtas de los diversos reinos que asumí durante años han formado una conciencia objetiva local, que administra su curso general.  Cuando se cambia la comida, esta conciencia se vuelve cada vez más delgada, porque cede terreno a la nueva conciencia objetiva vegetal, ya no se mezcla, fuerte de su energía evolutiva aún no resuelta en el exterior. Un vegetal, si no se ingiere, sigue su evolución natural, y puede tomar mucho tiempo a resolver el estado de las conciencias moleculares que lo componen, si, en cambio, es asimilado por un cuerpo humano, las libera espontáneamente.

.(Mente). 211
Me gustaría informarte que no es cierto lo que he dicho varias veces durante nuestro diálogo, a saber, que algunas cosas se me escapan o me son desconocidas. La cosa es que me encanta escuchar historias y perderme en los misterios de las tramas. 
Por otro lado, saber todo lo posible puede convertirse en un archivo estático, inútil, si no se hace un inventario de vez en cuando. Durante este diálogo, refrescaste mi memoria y te estoy agradecida.

(Cuerpo). 212
Seguramente conoces los nombres y
los apellidos de los objetos en tu inventario, su aspecto exterior, las reacciones externas visibles gracias a tensiones naturales o artificiales, pero no sabe nada acerca de las relaciones energéticas de las conciencias moleculares que las componen. No sabes nada de cómo se observa una conciencia molecular y cómo reacciona a su experiencia del mundo, solo puedes hacer un llamamiento estéril y poner los registros en orden, porque tu sabiduría se acaba aquí. Asimismo, la personalidad cree que conoce el mundo, sus secretos, su historia y su evolución, basada en la tecnología y las creencias populares, que tratan con lo que pasa dentro de mí. La primera utiliza herramientas para analizar, observar las reacciones, sin enterarse que cualquier resultado alcanzado es alterado significativamente, debido a que las moléculas de cualquier sustancia, si solo se observan, cambian su estructura; la segunda, propaganda desde siempre el famoso «viaje dentro de sí mismo» y nunca indica una puerta de entrada principal; promueve términos de fantasía en abundancia, utilizados en todos los períodos de la historia de la humanidad. La personalidad que se mueve en esta área puede o no ser de buena fe, en todo caso, experimenta la vida que su mente subjetiva ha elegido para ella, cuando estaba en la «sala de espera», ¿recuerdas? Al final, todo parece llevar a esa fecha fatídica, ¿no es así?

(Mente). 213
Parecería que sí, pero todavía tengo objeciones a ella!
Tu tono hacia mí está cambiando, de hecho, ya ha cambiado hace mucho tiempo. ¿Qué ocurre? ¿Piensas que quiero faltar a la cita tomada? ¿Es por eso que me tratas con suficiencia?

(Cuerpo). 214
Tal vez todavía no te queda claro que si
tu tuviera que faltar a la cita, sería mejor para mí, porque me podría divertir con los hábitos que he adquirido.

Prácticamente nada cambiaría, los eventos seguirían su curso natural y todos vivirían felices para siempre.  Si, por el contrario, te presentaras a la cita, después de la «experiencia», las cosas para mí por cierto cambiarían, tal vez, podría encontrarme en situaciones que preferiría evitar.
Como puedes ver, tus suposiciones del cambio de tono hacia ti no están justificad
as.

(Mente). 215
Tu sabes muy bien que no me engañas. Tu caricatura no se mantiene a flote. Yo sé muy bien que para ti es muy importante, no puedes negar los beneficios generales a los que quedaras sometido. ¿Quieres negarlo?

sigue…

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